¡Sí se puede! El sueño anhelado de la becaria Milagros Segura hecho realidad

Cuando Milagros Segura era niña, bajar por las montañas para llegar al río y pescar era su mayor gozo. Había aprendido desde pequeña a trabajar la tierra para sembrar papa y pinos en la chacra de sus abuelos en Manta, Huancavelica. Su padre, un comerciante de ropa que iba entre Huancavelica y Huancayo, le había dicho que los estudios eran la mejor manera de superarse. Y fue él quien encontró años después el aviso en Facebook que cambiaría su vida: la convocatoria para la Beca Ilse Wisotzki.

Para entonces, la niña que gustaba de hacer las tareas de matemática se había convertido en una alumna destacada del Colegio de Alto Rendimiento en Chupaca, Junín, y soñaba con convertirse en ingeniera. “Había escuchado de la Ulima —cuenta Milagros—. Sabía que era una de las mejores (universidades) del país, la de la gran infraestructura y de donde salían los profesionales mejores pagados del rubro”.

La competencia la hizo dudar, pero para eso estaba su familia: apoyarla y motivarla. “Hay que darte una oportunidad a ti mismo para ver de qué eres capaz. Tengo que postular a esta beca, me dije, y aquí estoy”, relata orgullosa.

La primera vez que llegó a Lima quedó sorprendida con los buses. Acostumbrada a ir a pie en el distrito de Manta, nunca había viajado en “carros tan grandes”. Llegar a la universidad era la ilusión cumplida: era aquí donde quería estudiar.

Así llegó el email: “Ha sido favorecido con la Beca Ilse Wisotzki”. Solo recordarlo hace que Milagros se emocione. La carrera elegida, Ingeniería Industrial, aquella que le permitirá trabajar en una entidad internacional, aquella con la que ayudaría a su comunidad en Manta, ofreciendo asesorías a pequeños emprendedores que por falta de conocimientos y recursos no pueden crecer.

“Quiero ser una buena profesional, una buena ciudadana, y quiero devolverles a mis padres todo lo que me han dado, empezando con pagar las terapias de mi hermanito con autismo”, indica una ilusionada Milagros.

Milagros Segura ha empezado su nueva vida en la Ulima. Con ella, otros 31 jóvenes son parte del programa de becas Ilse Wisotzki.

Conoce la historia de Milagros aquí.