300 BAILARINES ENCENDIERON EL ESCENARIO ZUM: XIX ENCUENTRO DE MÚSICA Y DANZA DEL CONSORCIO DE UNIVERSIDADES

Con coloridos bailes, cánticos y puestas en escena magistrales de las tres regiones de nuestro país y de diferentes épocas, se celebró el XIX Encuentro de Música y Danza del Consorcio de Universidades, en el que, como ya es tradición, nuestra Casa de Estudios fue la anfitriona.

La jornada comenzó con las palabras de bienvenida de Beatriz Canessa, directora de Bienestar. Tras ello, Cristina Guerra, directora del Consejo Directivo del Consorcio de Universidades, destacó los 30 años del consorcio, cuya historia se remonta a julio de 1996, cuando la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), la Universidad del Pacífico (UP), la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH) y la Universidad de Lima (Ulima) se unieron para promover juntos una educación superior de calidad y generar conocimiento que contribuya al desarrollo del país.

María Rodríguez, cantante y difusora musical conocida como la Miski, fue la conductora del encuentro realizado en el Auditorio ZUM.

El retumbar de los tambores y el sonido de las quenas dieron paso a los primeros pisotones y sacudidas de cadera en la tarima. Era el tradicional y alegre carnaval de Ccota, con el que el elenco PUCP abrió el show. Más adelante, una sabrosa puesta en escena de la UP, con “Me gritaron negra” de la gran Victoria Santa Cruz, cautivó al público. Por su parte, la UPCH llenó el auditorio de aplausos con la festiva contradanza de Huamachuco.

La Universidad de Lima estuvo representada por 95 bailarines que forman parte de los talleres artísticos. El Taller de Marinera presentó “Tradiciones norteñas”; Danzas Afroperuanas, “Antología negra, un legado en movimiento”; y Danzas Andinas y Amazónicas, la reconocida “Diablada puneña”, que estuvo a cargo del cierre del evento y deleitó al público con su energía y movimiento.

Fueron en total 12 danzas, 3 de cada universidad. Y 300 artistas llenaron el escenario de color, ritmo y música en vivo, e hicieron bailar al público desde sus asientos.

Este nuevo encuentro fomenta el talento y la identidad de nuestras comunidades universitarias y nos recuerda que la magia del escenario nace de nuestra unión.