5 ideas clave de la semana
Medio Oriente enfrenta riesgo de una guerra regional más amplia: la escalada entre Estados Unidos e Irán atraviesa un momento decisivo, con ataques que ya alcanzan infraestructura crítica y mantienen bloqueado el tránsito por el estrecho de Ormuz. La posible participación de actores como los hutíes en Yemen elevaría aún más los riesgos sobre rutas clave para el comercio energético global.
Estados Unidos suma presión comercial, energética y tecnológica: la decisión de Donald Trump de imponer aranceles de 50 % a diversos productos canadienses reaviva la tensión con uno de sus principales socios comerciales. A ello se suma el alza de la gasolina por la crisis con Irán y la presión sobre las grandes tecnologías para justificar sus inversiones en inteligencia artificial.
China busca ampliar su liderazgo en inteligencia artificial: Xi Jinping presentó a China como defensora de una IA abierta y colaborativa, especialmente hacia los países en desarrollo. Aunque el país aún enfrenta rezagos en chips avanzados, sus empresas de IA reducen la distancia frente a los principales modelos estadounidenses y fortalecen la competencia tecnológica global.
Europa flexibiliza su agenda climática ante presiones de competitividad: la Unión Europea evalúa suavizar su sistema de comercio de emisiones para aliviar los costos de industrias intensivas en energía, en un contexto de altos precios y mayor competencia global. Aunque la medida busca proteger a las empresas europeas, también podría retrasar la reducción de emisiones, afectar a compañías que ya invirtieron en procesos verdes y tensionar el liderazgo climático del bloque.
Perú modera su crecimiento, pero mantiene señales positivas: la economía peruana habría crecido alrededor de 3 % en el segundo trimestre de 2026, por debajo del trimestre previo, debido al impacto del fenómeno de El Niño sobre sectores primarios. Sin embargo, la demanda interna, la construcción, el comercio, el empleo formal y las cuentas fiscales muestran señales de resiliencia.
TENDENCIAS ECONÓMICAS Y EMPRESARIALES SEGÚN LA PRENSA INTERNACIONAL
Medio Oriente: escalada entre Estados Unidos e Irán amenaza con ampliar la guerra regional

El conflicto entre Estados Unidos e Irán atraviesa un momento decisivo. Según The New York Times, tras más de una semana de ataques que hicieron fracasar el alto al fuego, ambos países se encuentran al borde de una escalada mayor. Los enfrentamientos ya no se limitan a objetivos militares: también han alcanzado infraestructura crítica, como plantas de abastecimiento de agua y desalinización, mientras el tránsito por el estrecho de Ormuz vuelve a estar bloqueado y Estados Unidos restableció el bloqueo de los puertos iraníes (The New York Times, 2026).
El riesgo de una guerra más amplia aumenta porque los ataques empiezan a extenderse geográficamente. Irán ha advertido que, si recibe golpes más severos, podría atacar instalaciones del Golfo, que son fundamentales para el suministro energético internacional. A ello se suma la posibilidad de que Teherán recurra a sus aliados hutíes en Yemen para presionar otra ruta clave: Bab el-Mandeb, en el mar Rojo. Una interrupción simultánea en Ormuz y el mar Rojo elevaría significativamente los riesgos para el comercio energético global (The New York Times, 2026).
Las tensiones en Yemen ya muestran señales de deterioro. La milicia hutí, respaldada por Irán, declaró un bloqueo marítimo contra Arabia Saudita, aliado de Estados Unidos, lo que podría abrir un nuevo frente en la guerra regional. El mar Rojo se ha convertido en una ruta alternativa clave para las exportaciones sauditas de petróleo y gas, especialmente ante el bloqueo de facto del estrecho de Ormuz. Según Kpler, Arabia Saudita ha utilizado esta vía para exportar más de 3,6 millones de barriles diarios de petróleo y combustibles afines, principalmente hacia Asia (The New York Times, 2026).
Israel también observa con tensión la evolución del conflicto. Aunque hasta ahora se ha mantenido al margen de los enfrentamientos directos entre Estados Unidos e Irán, la situación podría cambiar si la escalada se acerca más a sus fronteras o si Irán decide atacar territorio israelí. The New York Times señala que Benjamin Netanyahu enfrenta presiones políticas internas para retomar una postura más dura frente a Teherán, aunque también debe evitar tensar su relación con Donald Trump, para quien la guerra se ha convertido en un problema sin una salida clara (The New York Times, 2026).
En paralelo, Estados Unidos e Irán libran otra disputa por influencia en Irak. Según The Economist, Washington busca fortalecer su relación con el nuevo primer ministro iraquí Ali al-Zaidi, quien prometió desarmar a milicias respaldadas por Irán y frenar el flujo de dólares hacia Teherán. Sin embargo, la influencia iraní sobre grupos armados iraquíes sigue siendo profunda, y los intentos por limitarla podrían generar nuevas tensiones. En este escenario, Medio Oriente enfrenta una combinación de riesgos militares, energéticos y políticos que podría tener efectos directos sobre los mercados globales (The Economist, 2026).
Estados Unidos: aranceles, energía e inteligencia artificial elevan presión sobre economía y mercados

Estados Unidos enfrenta una nueva combinación de tensiones comerciales, presión energética y competencia tecnológica. En el frente comercial, el presidente Donald Trump firmó proclamaciones para imponer un arancel de 50 % a una amplia variedad de productos canadienses, entre ellos vino, cemento, productos lácteos, madera contrachapada, papel y muebles. La medida, que entraría en vigor dentro de 30 días, reaviva el conflicto con Canadá, uno de los principales socios comerciales de Estados Unidos (The New York Times, 2026).
La decisión se ampara en una disposición legal poco utilizada de la ley arancelaria de 1930, que permite aplicar gravámenes de hasta 50 % a países que discriminen al comercio estadounidense. Sin embargo, especialistas advierten que la norma nunca se ha puesto a prueba y probablemente será impugnada ante los tribunales. Desde Canadá, el primer ministro Mark Carney sostuvo que los nuevos aranceles violan directamente el acuerdo comercial entre Estados Unidos, México y Canadá, y advirtió que la disputa ya está elevando costos para las familias, sobre todo en Estados Unidos (The New York Times, 2026).
En paralelo, la crisis con Irán vuelve a presionar los precios de la energía. Según The New York Times, el precio promedio de la gasolina en Estados Unidos regresó a los US$4 por galón, tras la reanudación de la guerra y la paralización de buena parte del transporte marítimo en el estrecho de Ormuz. Por otro lado, el Brent superó los US$90 por barril, su nivel más alto en más de un mes, mientras que el diésel se ubicó por encima de los US$5 por galón. Este escenario complica el panorama inflacionario y eleva la presión política sobre la administración Trump de cara a las elecciones de mitad de mandato (The New York Times, 2026).
El frente tecnológico también muestra señales de mayor competencia. De acuerdo con The Economist, los principales laboratorios de inteligencia artificial de Estados Unidos enfrentan una presión creciente por parte de modelos chinos de bajo costo y pesos abiertos. Empresas como Moonshot AI, Alibaba, DeepSeek y MiniMax están ganando adopción global con modelos que, aunque todavía se ubican ligeramente por detrás de la frontera tecnológica, son suficientemente competitivos para muchas tareas y tienen costos mucho menores que los modelos estadounidenses (The Economist, 2026).
La competencia tecnológica ya impacta en los mercados. Bloomberg reportó que Wall Street tuvo una semana volátil: cayó el 16 de julio, presionada por una fuerte corrección en las acciones de semiconductores, el resurgimiento del conflicto en Medio Oriente y las dudas de los inversionistas sobre si el gasto en inteligencia artificial terminará por traducirse en los retornos que justifican las valoraciones del sector. Sin embargo, hacia el 20 y 21 de julio, las acciones de chips y tecnológicas lideraron un repunte, con los inversionistas aprovechando las caídas previas para reconstruir posiciones antes del inicio de la temporada de resultados de las grandes tecnologías. Tesla y Alphabet abrirán esa temporada esta semana, seguidos por Microsoft, Meta, Apple y Amazon la próxima; los inversionistas buscarán señales de demanda sólida, rentabilidad y disciplina en el gasto en inteligencia artificial (Bloomberg, 2026).
China: IA, diplomacia y reputación global marcan su disputa de influencia con Estados Unidos

China busca posicionarse como potencia central en el futuro de la inteligencia artificial. Según The New York Times, Xi Jinping defendió en una conferencia en Shanghái un enfoque abierto y colaborativo para el desarrollo de esta tecnología, al señalar que la IA no debería ser una “actuación en solitario” de un solo país, sino una “sinfonía de colaboración global”. El mensaje refuerza la estrategia de Pekín de presentarse como una alternativa frente a Estados Unidos y como un aliado tecnológico para los países en desarrollo (The New York Times, 2026).
La apuesta china por la inteligencia artificial abierta también responde a sus propios intereses estratégicos. Aunque el país todavía se mantiene por detrás de Estados Unidos en varios frentes de la IA, empresas como DeepSeek, Moonshot y Zhipu están reduciendo la brecha con los principales modelos estadounidenses. Por ejemplo, Moonshot presentó el modelo Kimi K3, que, según la compañía, ofrece un rendimiento comparable al de propuestas recientes de Anthropic y OpenAI. Sin embargo, China aún enfrenta una limitación importante: su rezago en chips avanzados de inteligencia artificial, un mercado dominado por Nvidia (The New York Times, 2026).
En el plano diplomático, Pekín intenta preservar la frágil distensión con Washington. China rechazó la acusación del presidente Donald Trump sobre una supuesta interferencia electoral, pero evitó una respuesta agresiva para no deteriorar los avances recientes en la relación bilateral. Según The New York Times, ambos países habían acordado mantener una “estabilidad estratégica constructiva”, mientras Pekín busca conservar el acceso al mercado estadounidense en un contexto de menor crecimiento interno, debilidad del consumo y mayor dependencia de sus exportaciones (The New York Times, 2026).
La competencia tecnológica también se extiende al ecosistema asiático de semiconductores. En Japón, la empresa Rapidus busca convertir a Hokkaido en un nuevo polo de producción de chips avanzados de dos nanómetros, con respaldo del gobierno japonés y de grandes compañías nacionales. The Economist señala que la región ofrece ventajas como abundancia de agua, potencial de energía eólica marina, espacio para nuevas instalaciones y menor exposición geopolítica frente a un eventual conflicto en torno a Taiwán. Sin embargo, el proyecto enfrenta desafíos importantes en talento, proveedores y viabilidad comercial, y dependerá de más de US$15.000 millones en apoyo público (The Economist, 2026).
Finalmente, la imagen internacional de China muestra un avance significativo frente a Estados Unidos. Según Bloomberg, una encuesta del Pew Research Center reveló que, por primera vez en casi 20 años, más personas en el mundo tienen una visión favorable de China que de Estados Unidos. En 20 países con datos comparables desde 2023, casi la mitad de los encuestados tenía una opinión positiva de China, frente al 36 % que veía favorablemente a Estados Unidos. Este cambio refleja el deterioro de la percepción global sobre Washington y el esfuerzo de Pekín por presentarse como una fuerza estabilizadora en medio de las tensiones internacionales (Bloomberg, 2026).
Europa: competitividad, regulación digital y guerra reordenan su agenda estratégica

Europa enfrenta una tensión creciente entre sus objetivos climáticos y la competitividad de sus industrias. Según The Economist, la Comisión Europea presentó una propuesta de reforma al Sistema de Comercio de Emisiones, conocido como ETS, ante las críticas de varios países y sectores productivos que consideran que el precio del carbono está elevando los costos de energía y afectando a la industria frente a la competencia global. En 2024, la subasta de permisos de carbono generó alrededor de €40.000 millones para la Unión Europea y sus estados miembro (The Economist, 2026).
El debate se concentra en cómo sostener la transición verde sin debilitar la base industrial europea. La queja del sector privado es que emitir una tonelada de carbono cuesta cerca de €80, lo que añade presión sobre la electricidad, los vuelos y otros costos productivos. A ello se suma el desafío del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono, que busca igualar las condiciones frente a importaciones intensivas en emisiones, pero podría dejar en desventaja a los exportadores europeos en mercados internacionales (The Economist, 2026).
En paralelo, Europa también avanza en una agenda de mayor regulación digital. Francia aprobó una ley que restringe el acceso a redes sociales para menores de 15 años y prohíbe el uso de celulares en escuelas secundarias, por lo que se convierte en el primer país de la Unión Europea en adoptar una medida de este tipo. La norma responde a preocupaciones por acoso en línea, exposición a contenidos extremos, riesgos para la salud mental y seguridad de los menores (The New York Times, 2026).
La medida francesa también forma parte de una tendencia más amplia en Europa hacia una mayor “soberanía tecnológica” frente a plataformas de origen estadounidense y chino. Aunque la aplicación efectiva de la ley dependería principalmente de la Unión Europea y de la Ley de Seguridad Digital, el avance de Francia busca presionar al bloque para adoptar medidas comunes en los próximos meses (The New York Times, 2026).
En el frente de seguridad, Ucrania atraviesa una nueva etapa de tensión interna en medio de la guerra. Volodímir Zelensky destituyó a su máximo general, Oleksandr Syrskyi, tras protestas públicas y diferencias sobre la conducción militar, especialmente frente al avance de una guerra cada vez más dominada por drones y tecnología. El nombramiento del mayor general Mykhailo Drapatyi busca responder a las demandas de renovación, innovación táctica y mayor rendición de cuentas dentro de las Fuerzas Armadas ucranianas (The New York Times, 2026).
En conjunto, Europa intenta equilibrar tres frentes complejos: una transición climática que no reste competitividad, una regulación digital más estricta y una guerra en Ucrania que exige innovación militar y cohesión interna. Estos desafíos muestran cómo la agenda europea combina economía, tecnología, seguridad y política en un momento de alta presión estratégica.
Latinoamérica: energía limpia y estabilidad financiera contrastan con el reto de la productividad

Latinoamérica mantiene una posición destacada en generación eléctrica limpia. Según Bloomberg, las energías renovables representaron el 67 % de la producción eléctrica regional en abril, con la hidroelectricidad como principal fuente, equivalente al 44,6 % del total. La región produjo 164 TWh de electricidad y mostró una matriz estructuralmente limpia, pese a las fluctuaciones climáticas que afectaron la generación hidroeléctrica (Bloomberg, 2026).
Nueve países superaron el promedio regional de renovabilidad eléctrica: Paraguay, Uruguay, Costa Rica, Ecuador, Brasil, Colombia, Venezuela, Belice y Perú. Para la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía, esta combinación de energías renovables y fuentes complementarias, como el gas natural, fortalece la seguridad del suministro y mejora la capacidad de respuesta de la región frente a variaciones climáticas (Bloomberg, 2026).
El avance de la infraestructura limpia también abre un nuevo desafío económico: el reciclaje de paneles solares, baterías y aerogeneradores. Hacia mediados de siglo, Latinoamérica y el Caribe podrían acumular 81 millones de toneladas de materiales provenientes de componentes solares, eólicos y de almacenamiento. Solo en 2035, la región podría recuperar hasta US$84.000 millones mediante el reciclaje de su infraestructura eléctrica limpia (Bloomberg, 2026).
En paralelo, los mercados vuelven a mirar con interés a Colombia y Perú tras las primeras señales de sus presidentes electos. Los inversionistas han valorado las señales de política económica más ortodoxa en Colombia y la renovación de Julio Velarde al frente del Banco Central de Reserva del Perú, interpretada como un mensaje de estabilidad. Este contexto ha impulsado el desempeño del peso colombiano y el sol peruano, así como el interés por la deuda local de ambos países (Bloomberg, 2026).
Sin embargo, la región todavía enfrenta un reto estructural de fondo: productividad. Aunque Latinoamérica y el Caribe pasaron de tener tres economías de altos ingresos en 1987 a 19 en 2025, gran parte del avance se concentra en países pequeños del Caribe y economías con mayor estabilidad institucional. Las grandes economías regionales, como Brasil, México, Argentina, Colombia y Perú, siguen enfrentando la llamada “trampa del ingreso medio”, marcada por informalidad, baja inversión, limitada innovación y brechas de capital humano (Bloomberg, 2026).
En conjunto, Latinoamérica muestra fortalezas importantes en energía limpia y atractivo financiero, pero su verdadero desafío será convertir esas ventajas en crecimiento sostenido. Para ello, la región necesita elevar la productividad, fortalecer sus instituciones, atraer inversión de largo plazo y consolidar reglas fiscales creíbles que le permitan avanzar más allá de los ciclos de materias primas o de mejoras temporales en los mercados (Bloomberg, 2026).
TENDENCIAS ECONÓMICAS Y EMPRESARIALES SEGÚN LA PRENSA NACIONAL
Perú: turismo interno se dinamiza por Fiestas Patrias, pero recuperación internacional sigue rezagada

El feriado largo por Fiestas Patrias activará el turismo interno y podría inyectar cerca de US$254 millones a la economía peruana, gracias al desplazamiento de al menos 1,9 millones de personas. Según proyecciones del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, el gasto promedio por viajero pasaría de S/ 445 a S/ 547 frente al año anterior. Entre los destinos preferidos destacan Lima, Cusco y Arequipa, mientras que en el norte sobresalen Piura, Cajamarca y La Libertad (El Comercio, 2026).
Cusco espera recuperar dinamismo durante julio, luego de que el Mundial redujera la llegada de turistas latinoamericanos en junio. La Cámara de Comercio de Cusco proyecta un crecimiento de 5 % frente al 2025, con 28.000 visitantes durante el feriado y 175.000 a lo largo del mes. De cumplirse estas estimaciones, el movimiento turístico generaría alrededor de S/ 30 millones para la economía regional (El Comercio, 2026).
En el norte, Piura también proyecta una temporada favorable, impulsada por el aumento de la temperatura del mar asociado al fenómeno de El Niño y por una menor afluencia de turistas hacia el Caribe y Centroamérica debido a la presencia de sargazo. La Cámara de Comercio de Piura estima la llegada de entre 120.000 y 140.000 turistas entre el 26 y 30 de julio, con una inyección económica cercana a S/ 40 millones (El Comercio, 2026).
El dinamismo también se observa en transporte, aerolíneas y hotelería. Según Apavit, la venta de paquetes turísticos aumentó entre 15 % y 20 %, mientras que el bus interprovincial se mantiene como el principal medio de transporte para Fiestas Patrias, con el 50,1 % de las preferencias. En el frente aéreo, LAP espera movilizar 332.000 pasajeros entre el 27 y 30 de julio, y aerolíneas como JetSmart y Sky proyectan incrementos de 11 % y 10 %, respectivamente, frente al feriado del año pasado (El Comercio, 2026).
Sin embargo, el buen momento del turismo interno contrasta con el rezago del turismo internacional. Según el IPE, en 2025, el Perú recibió 3,4 millones de turistas extranjeros, 22 % menos que en 2019. Además, entre 2020 y 2025, el país habría dejado de recibir casi 20 millones de turistas internacionales, lo que significó una pérdida estimada de S/ 102.000 millones en consumo de bienes y servicios (El Comercio, 2026; IPE, 2026).
La recuperación del turismo extranjero sigue siendo un reto estructural. Si las visitas internacionales crecieran al ritmo observado en 2025 (de 5 %), el Perú recién volvería a sus niveles prepandemia en 2031. Para revertir esta tendencia, el sector requiere una estrategia integral que combine mayor promoción internacional, mejor infraestructura, conectividad, seguridad y gestión eficiente de los principales destinos turísticos, especialmente en regiones como Cusco y en atractivos emblemáticos como Machu Picchu (El Comercio, 2026; IPE, 2026).
Perú: economía modera su crecimiento, pero empleo, construcción y cuentas fiscales muestran señales positivas

La economía peruana habría crecido alrededor de 3 % durante el segundo trimestre de 2026, por debajo del 3,5 % registrado en el primer trimestre, según estimaciones de Scotiabank. En mayo, el PBI avanzó 1,8 % frente al mismo mes de 2025, su menor tasa de expansión en 6 meses. La desaceleración estuvo asociada principalmente a los efectos del fenómeno de El Niño sobre sectores primarios como pesca, manufactura primaria y agropecuario (El Comercio, 2026).
Pese a este menor ritmo, los sectores vinculados a la demanda interna mantuvieron un desempeño favorable. Según Scotiabank, los sectores no primarios crecieron 5 % en mayo, impulsados por construcción, comercio y manufactura no primaria. El comercio avanzó 6,9 %, favorecido por el crecimiento del empleo formal, la mejora de ingresos, la confianza del consumidor y el mayor acceso al crédito de consumo. En tanto, los servicios crecieron 3,4 %, con un desempeño destacado de alojamiento y restaurantes (El Comercio, 2026).
El sector construcción también mantiene señales de dinamismo. Durante el primer semestre del año, el despacho nacional de cemento acumuló 6,6 millones de toneladas métricas, cerca de 12 % más que en el mismo periodo de 2025. Este avance estuvo impulsado por la autoconstrucción, la vivienda formal y la mayor demanda de proyectos de infraestructura. Scotiabank estima que los despachos de cemento crecerían cerca de 10 % en 2026, aunque el menor dinamismo de la inversión pública podría acotar su expansión (Perú21, 2026).
En el frente fiscal, el déficit acumulado de los últimos 12 meses bajó a 1,3 % del PBI en junio, por debajo del 2,6 % registrado en junio de 2025. De acuerdo con el BCRP, el sector público no financiero habría registrado en junio un superávit económico de S/ 98 millones, frente al déficit de S/ 3279 millones observado en el mismo mes del año anterior. La mejora se explica principalmente por el crecimiento de los ingresos corrientes del gobierno general, impulsados por una mayor recaudación tributaria (Perú21, 2026).
El mercado laboral formal también continúa mostrando fortaleza. Entre mayo de 2025 y mayo de 2026, el Perú generó 251.000 nuevos puestos de trabajo en planilla, lo que representa un crecimiento interanual de 4,2 %, según el BCRP. Con este resultado, el empleo formal acumuló 26 meses consecutivos de expansión. El sector privado explicó casi toda la creación de empleo, con 237.000 nuevos puestos, liderados por servicios, comercio y agropecuario (Perú21, 2026).
En conjunto, estos indicadores muestran una economía que modera su crecimiento por el impacto de El Niño sobre sectores primarios, pero que mantiene señales positivas en demanda interna, construcción, empleo formal y cuentas fiscales. El reto hacia los próximos meses será sostener ese dinamismo en un contexto de riesgos climáticos, menor inversión pública y posibles presiones externas sobre precios y actividad económica (El Comercio, 2026; Perú21, 2026).
Lecturas recomendadas
- The Economist. (2026, 21 de julio). How investors learned to live with inflation.
- The Economist. (2026, 19 de julio). China’s mysterious new billionaires are conquering the world.
- The New York Times. (2026, 22 de julio). Stocks and the Economy Are Increasingly Relying on the A.I. Boom.
- The New York Times. (2026, 20 de julio). Why Silicon Valley Can’t Stop Looking Over Its Shoulder at China.