Universidad de Lima presentó estudio sobre pobreza multidimensional ante periodistas

La Universidad de Lima, a través de su Observatorio Económico, Financiero y Social, presentó el índice de pobreza multidimensional (IPM), herramienta estadística que evidencia que la medición oficial de la pobreza basada únicamente en ingresos no refleja de manera integral las carencias estructurales que enfrenta una parte significativa de la población peruana.

El informe revela que más de 10 millones de peruanos experimentan privaciones simultáneas en dimensiones clave del bienestar como salud, educación, vivienda, empleo, acceso a agua potable, saneamiento y conectividad. El índice fue elaborado según la metodología desarrollada por la Universidad de Oxford, ampliamente reconocida en el ámbito académico internacional.

Durante la presentación, que contó con la participación de periodistas especializados en economía, se destacó que la pobreza en el Perú no es un fenómeno homogéneo. Solo el 14 % de la población es pobre tanto por ingresos como por carencias en servicios esenciales. En contraste, 6,2 millones de personas enfrentan privaciones severas, sin ser consideradas pobres desde el enfoque monetario; mientras que 4,6 millones no logran cubrir una canasta básica, pese a contar con servicios.

El estudio muestra que las brechas se intensifican en el ámbito rural, donde la pobreza multidimensional alcanza el 69,3 %, frente al 39,3 % de la pobreza medida por ingresos. Regiones como Loreto y Puno presentan los niveles más altos del país y, en departamentos como Cusco, la pobreza multidimensional casi triplica a la pobreza monetaria, lo que evidencia que el aumento de ingresos no siempre se traduce en mejores condiciones de vida.

Asimismo, el análisis identifica retrocesos en ámbitos fundamentales del bienestar. Persisten amplias brechas en vivienda, educación y conectividad, especialmente en zonas rurales, donde más del 83,2 % de los hogares presenta condiciones habitacionales inadecuadas y cerca del 10 % de la población no tiene acceso a internet.

El índice de pobreza multidimensional permite, además, diferenciar entre pobreza estructural y pobreza asociada al costo de vida, lo que ofrece una mirada más precisa para el diseño de políticas públicas. Su nivel de desagregación facilita la identificación de territorios que suelen quedar invisibilizados por las métricas tradicionales y contribuye a orientar de manera más eficiente el gasto social según las realidades de la costa, la sierra y la selva.

Para el Observatorio Económico, Financiero y Social de la Universidad de Lima, este índice es un instrumento clave para obtener una visión más profunda y completa de la experiencia y percepción de la pobreza, y para promover decisiones públicas más informadas y efectivas.