5 ideas clave de la semana
- Ormuz profundiza la crisis energética: el tránsito de crudo por el estrecho cayó de 21,6 millones de barriles diarios a fines de 2025 a 4,9 millones en el segundo trimestre de 2026, mientras Emiratos Árabes Unidos suspendió sus relaciones comerciales y financieras con Irán tras nuevos ataques contra la navegación.
- La Fed enfrenta un dilema entre inflación y desaceleración: aunque varios funcionarios respaldan un nuevo aumento de tasas, la probabilidad asignada por el mercado a una subida en septiembre disminuyó de más de 70 % a aproximadamente 36 %.
- China extiende sus cadenas productivas por el mundo: sus empresas invirtieron más de US$200.000 millones en fábricas extranjeras durante los últimos tres años y ya participan en al menos 132 puertos fuera del país.
- La guerra y la energía elevan los costos para Europa: los ataques contra la logística ucraniana amenazan sus exportaciones agrícolas, mientras la inflación británica aumentó a 2,9 % por el encarecimiento de las facturas energéticas.
- El crecimiento peruano continúa mostrando importantes brechas: mientras la minería impulsa la economía del sur y genera mayores recursos fiscales, el empleo y la actividad productiva avanzan de manera desigual entre sectores, ciudades y territorios.
TENDENCIAS ECONÓMICAS Y EMPRESARIALES SEGÚN LA PRENSA INTERNACIONAL
Medio Oriente: Ormuz escala de la presión marítima a la ruptura comercial

Los ataques contra embarcaciones en el estrecho de Ormuz continúan elevando los riesgos para el comercio y la seguridad energética mundial. El 18 de agosto, dos misiles balísticos dirigidos contra la navegación comercial activaron las defensas de Emiratos Árabes Unidos, aunque finalmente cayeron al mar. Ese mismo día, otro ataque alcanzó la sala de máquinas de un buque granelero al este de Omán y causó la muerte de su jefe de máquinas. Ante la escalada, Abu Dabi suspendió hasta nuevo aviso todo el comercio y las transacciones financieras con Irán, uno de sus principales socios regionales (The Wall Street Journal, 2026; Euronews, 2026).
Estados Unidos, entretanto, ha reducido las represalias militares directas y reforzado la presión económica sobre Teherán. Desde la reactivación del bloqueo de los puertos iraníes en julio, sus fuerzas desviaron 64 embarcaciones comerciales, inutilizaron tres y abordaron otras dos. El 20 de agosto, Estados Unidos intensificó esta estrategia al anunciar una política de “guerra económica y aislamiento”, que podría imponer consecuencias a los países, empresas e instituciones que colaboren con Irán. La medida debilitó las expectativas de un acuerdo cercano para reabrir el estrecho y elevó el riesgo de que las restricciones marítimas se prolonguen (The Wall Street Journal, 2026; Bloomberg, 2026).
El impacto sobre el mercado energético sigue siendo considerable. Tras el anuncio estadounidense, el Brent rozó los US$95 por barril y acumuló un avance cercano al 20 % en dos semanas. Además, el volumen de crudo transportado por Ormuz cayó de 21,6 millones de barriles diarios a fines de 2025 a 4,9 millones en el segundo trimestre de 2026. La Administración de Información Energética de Estados Unidos proyecta un Brent promedio de US$85 durante el tercer trimestre y no espera que la producción y el comercio regresen a su situación previa al conflicto antes de comienzos de 2027 (Bloomberg, 2026; Euronews, 2026).
Estados Unidos: inflación y aranceles presionan los mercados

La Reserva Federal mantiene abierta la posibilidad de volver a subir las tasas de interés si la inflación no cede. En su reunión de julio, el Comité Federal de Mercado Abierto decidió, por nueve votos contra tres, mantener la tasa de referencia entre 3,5 % y 3,75 %. Sin embargo, tres funcionarios respaldaron un incremento de 0,25 puntos porcentuales y otros dos presidentes regionales señalaron posteriormente que también habrían apoyado esa decisión. Las minutas revelan que numerosos integrantes consideran necesario endurecer nuevamente la política monetaria si persisten las presiones generadas por los aranceles, los precios de la energía y la guerra con Irán.
Los indicadores publicados después de la reunión, sin embargo, redujeron las expectativas de un aumento en septiembre. Las ventas minoristas descendieron a su menor nivel en más de un año, la inflación subyacente se mantuvo moderada y el empleo cayó inesperadamente en julio. Ante estas señales de desaceleración, la probabilidad que el mercado asignaba a una subida de tasas disminuyó de más del 70 % a finales de julio a aproximadamente 36 % el 19 de agosto. El escenario refleja el dilema de la Fed entre contener la inflación y evitar un mayor debilitamiento de la economía (Bloomberg, 2026).
La incertidumbre comercial estadounidense también está alterando el mercado mundial del cobre. Ante la posibilidad de que la Casa Blanca imponga aranceles al metal refinado, los operadores aceleraron los envíos hacia Estados Unidos, mientras los inventarios de la Bolsa de Metales de Londres se redujeron casi a la mitad desde mediados de mayo. La menor disponibilidad elevó hasta US$545 por tonelada la prima para entrega inmediata frente al contrato a tres meses, la más alta desde 2021. Aunque las existencias mundiales no son excepcionalmente bajas, su creciente concentración en Estados Unidos llevó al cobre cerca de máximos históricos antes de que se anunciara una decisión arancelaria definitiva (Bloomberg, 2026).
Asia: China lleva su fábrica al resto del mundo

Las empresas chinas están trasladando una parte creciente de sus cadenas de suministro hacia el extranjero. La inversión destinada a nuevos proyectos manufactureros fuera de China pasó de aproximadamente US$24.000 millones en 2021 a US$70.000 millones en 2025, después de alcanzar un máximo cercano a US$72.000 millones en 2023. En conjunto, durante los últimos tres años invirtieron más de US$200.000 millones en la construcción de fábricas en el exterior, impulsadas por la debilidad del consumo interno, la intensa competencia local y los aranceles estadounidenses. La expansión comprende centros productivos en Egipto, Arabia Saudita, Hungría, Serbia, Marruecos, Brasil e Indonesia, y se concentra en sectores estratégicos como vehículos eléctricos, energías limpias y componentes para centros de datos.

El proceso no consiste únicamente en instalar fábricas aisladas. Proveedores, fabricantes de insumos y operadores logísticos están siguiendo a las grandes compañías y reproduciendo en otros países los ecosistemas industriales integrados de China. Sus empresas ya operan o mantienen participaciones en al menos 132 puertos extranjeros, además de ferrocarriles y aeropuertos. Aunque los requisitos de contenido local, los costos financieros y las restricciones tecnológicas pueden frenar algunos proyectos, numerosos productos continuarían vinculados con capital, proveedores y tecnología chinos, independientemente del país donde sean fabricados (The Economist, 2026).
Esta expansión física está acompañada por una estrategia para ampliar la influencia tecnológica china. La Administración Nacional de Datos presentó un plan para convertir al país en una potencia de datos hacia 2028 mediante la creación de conjuntos especializados en más de veinte sectores y su distribución entre países en desarrollo. El proyecto ha abierto un debate sobre la posible incorporación de perspectivas oficiales del Gobierno chino: bases gratuitas como WanJuan, elaborada por un laboratorio estatal, buscan reflejar los “valores predominantes chinos” en diversos idiomas. La competencia en inteligencia artificial comprende, por tanto, no solo los modelos y la capacidad informática, sino también quién produce los datos y qué perspectivas incorporan sus respuestas (The New York Times, 2026).
Europa: guerra, energía y tensiones internas presionan la economía

Rusia intensificó sus ataques contra la infraestructura logística y comercial de Ucrania. Durante julio lanzó un récord de 198 misiles balísticos e hipersónicos, mientras la escasez de interceptores obligó a concentrar las defensas en pocos objetivos prioritarios. Los ataques contra almacenes, centros de distribución y operaciones de Nova Poshta habrían ocasionado pérdidas cercanas a US$500 millones a las empresas ucranianas en solo tres semanas.
La principal amenaza se concentra en los puertos de Odesa, fundamentales para las exportaciones. Las operaciones marítimas disminuyeron drásticamente desde que Rusia comenzó a atacar buques civiles, cuando todavía deben movilizarse 50 millones de toneladas de la cosecha. Dragon Capital estima que la interrupción podría restar alrededor de 0,6 % al PBI ucraniano en 2026. Si la producción no logra comercializarse y se suspende la siembra de invierno, las pérdidas agrícolas podrían alcanzar entre US$10.000 millones y US$12.000 millones, con efectos sobre la seguridad alimentaria y los mercados de África y Medio Oriente (The Economist, 2026).
En el Reino Unido, el impacto energético del conflicto en Medio Oriente volvió a trasladarse a los hogares. La inflación anual aumentó de 2,6 % en junio a 2,9 % en julio, su nivel más alto en cuatro meses, después de que el límite de las facturas energéticas subiera 13 %. El repunte también estuvo acompañado por mayores precios en alquileres y servicios, lo que mantiene la cautela sobre una eventual reducción de las tasas de interés (Euronews, 2026).

La presión también alcanza la política migratoria europea. Alemania busca reanudar el traslado a Italia de solicitantes de asilo que ingresaron por territorio italiano, mientras Roma rechaza las devoluciones y cuestiona los rescates efectuados por ONG alemanas en el Mediterráneo. La disputa refleja las dificultades para distribuir los costos y responsabilidades de la política migratoria común (Euronews, 2026).
Latinoamérica: contrastes productivos y nuevos vínculos internacionales

La evolución económica regional presenta marcados contrastes. En Argentina, el número de empresas empleadoras del sector privado se redujo 6 % entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, lo que equivale a 30.385 firmas registradas menos. Neuquén fue la única provincia con un resultado positivo, al crecer 1,7 %, mientras La Rioja registró la mayor contracción, con 19,1 %. Por sectores, la construcción presentó la caída proporcional más pronunciada, con 9,3 %, aunque el comercio concentró la mayor pérdida absoluta, con 8408 empresas menos (Bloomberg, 2026).

En contraste, Venezuela busca reactivar y diversificar su industria energética mediante una mayor participación extranjera. Empresas estadounidenses están ampliando su cooperación en el desarrollo petrolero, mientras BP, XRG —brazo inversor de la petrolera estatal de Abu Dabi— y una compañía catarí recibieron participaciones iguales en la licencia del campo gasífero marino Lorán. El yacimiento posee alrededor de cuatro billones de pies cúbicos de reservas probadas. La entrada de capital estadounidense y del Golfo podría recuperar campos inactivos y ampliar una matriz exportadora todavía dominada por el petróleo, aunque los resultados dependerán de la infraestructura, las condiciones políticas y la estabilidad ofrecida a los inversionistas (Bloomberg, 2026; The Wall Street Journal, 2026).
Brasil profundiza sus relaciones económicas y tecnológicas con China. Entre enero y julio de 2026, sus exportaciones al mercado chino crecieron 20 %, hasta un récord de US$69.000 millones, mientras las importaciones aumentaron 8 %, hasta US$45.000 millones, impulsadas en parte por la llegada de vehículos eléctricos. Brasil también fue el principal receptor de inversión china durante 2025. Además, ambos países desarrollan el satélite CBERS-5, previsto para 2030, que permitirá monitorear tormentas, sequías, inundaciones y otros eventos extremos asociados con fenómenos como el Niño. Brasil construirá la plataforma satelital y China proporcionará los sensores e instrumentos meteorológicos. Este proyecto fortalecerá la autonomía tecnológica brasileña y ofrecerá información climática para América Latina y el Caribe (Bloomberg, 2026; INPE, 2026; La República, 2026).
TENDENCIAS ECONÓMICAS Y EMPRESARIALES SEGÚN LA PRENSA NACIONAL
PBI en alza, brechas a la vista

La economía peruana mantiene una trayectoria positiva, aunque con diferencias cada vez más visibles entre actividades. Moody’s proyecta un crecimiento de 3,4 % para 2026, superior al de Brasil, Chile y México; sin embargo, advierte que la expansión descansaría principalmente en los sectores no primarios, mientras la pesca, el agro y la energía serían afectados por el Niño. Esta desigualdad ya se observa en los resultados recientes: el PBI creció 1,75 % en junio y acumuló un avance de 3,05 % durante el primer semestre, impulsado por la construcción y el comercio, pero limitado por los retrocesos de la manufactura, la pesca, el agro y la minería (La República, 2026).
Las diferencias también se observan en el mercado laboral. Durante el segundo trimestre, el empleo nacional aumentó 1,8 %, equivalente a 315.900 ocupados adicionales, pero nueve de las 28 ciudades evaluadas perdieron trabajadores. Arequipa lideró el avance con 8,9 %, mientras Cajamarca registró una caída de 4,9 % y la mayor tasa de desempleo del país con 10,8 %. Asimismo, el empleo urbano creció 3 %, mientras el área rural perdió 112.900 puestos de trabajo (La República, 2026).

En el sur, la minería ofrece una mirada de más largo plazo sobre el potencial del crecimiento regional. Durante las últimas dos décadas, su producción de cobre se triplicó y llegó a concentrar alrededor del 64 % del total nacional. Este dinamismo estuvo acompañado por avances económicos y sociales: desde 2004, cerca de dos millones de personas salieron de la pobreza en esta macrorregión y, solo en Moquegua y Tacna, la minería generó aproximadamente 226.000 empleos directos e indirectos en 2025. Además, ambas regiones recibirían alrededor de S/ 18.000 millones adicionales de renta minera durante los próximos diez años (Gestión, 2026).

El desafío es convertir la expansión minera en servicios públicos y bienestar. Aunque el sur recibió S/ 68.000 millones por canon y regalías durante los últimos veinte años, persisten brechas de infraestructura y diferencias en la eficiencia municipal (Gestión, 2026). El Ejecutivo anunció una reforma para transferir parte del canon directamente a las comunidades cercanas a los proyectos y destrabar US$40.000 millones en inversiones mineras, pero todavía no ha definido los mecanismos, porcentajes ni plazos de distribución (Perú21, 2026).
El alza de combustibles extiende las protestas

El incremento del precio de los combustibles provocó paros y bloqueos en Ucayali, Loreto, Arequipa y Tacna, con efectos sobre el transporte, las clases y el abastecimiento. En Pucallpa, las restricciones dificultaron el traslado de cisternas y ocasionaron el cierre de grifos, mientras el diésel alcanzó S/ 22 por galón y la gasolina regular subió de S/ 16 a S/ 20 en algunos establecimientos. En Arequipa, los transportistas plantearon elevar el pasaje urbano de S/ 1 a S/ 1,30; y en Tacna, donde el diésel llegó a S/ 25,35, una paralización de 48 horas obligó a suspender las clases presenciales (La República, 2026; Gestión, 2026).
Ante las protestas, el Gobierno aprobó subsidios focalizados por hasta S/ 105 millones durante tres meses. Los transportistas formales de pasajeros y carga recibirán una compensación de S/ 4 por galón de diésel adquirido, mientras que en Lima y Callao el beneficio se calculará según los kilómetros recorridos. A diferencia de una reducción directa en los grifos, el dinero será depositado en las cuentas bancarias de los beneficiarios. Asimismo, los mototaxistas todavía no están incluidos por la ausencia de un padrón consolidado, lo que limita el alcance de la medida en las regiones de la selva (Gestión, 2026).

La compensación no detuvo las convocatorias de protesta. En Ayacucho, transportistas y organizaciones sociales anunciaron un paro regional de 48 horas para el 19 de agosto y reclamaron, además de soluciones frente al precio y abastecimiento del combustible, acciones policiales contra la extorsión en las rutas. La ampliación de las demandas muestra que el conflicto también responde a problemas de seguridad y desigualdad regional que un subsidio temporal difícilmente resolverá (La República, 2026).
Lecturas recomendadas
- The Economist. (2026, 13 de agosto). Brazil is at last managing to build its own warships.
- The New York Times. (2026, 19 de agosto). Can Tax Boom From A.I. Era Fix U.S. Debt?
- The Economist. (2026, 13 de agosto). Might Moldova merge with Romania?
- The New York Times. (2026, 19 de agosto). At Ex-Leader’s Funeral, China’s Past Optimism Casts a Shadow.
- The New York Times. (2026, 19 de agosto). One Country’s Solution to a Violent Uprising.