Testimonios ganadores motivaron el Primer Paso de emprendedores Ulima

Rodrigo Coquis.

El 27 de junio empezarán las inscripciones para el Concurso Primer Paso 2016, organizado por la Universidad de Lima para premiar el emprendimiento de los alumnos con 40.000 soles. Con esto en cuenta, la Oficina de Emprendimiento preparó, el 27 de abril en el Auditorio S, la conferencia titulada Concurso Primer Paso: Experiencias de Ganadores, en la que participaron los responsables de los proyectos ganadores de los últimos años. Fue la ocasión ideal para anunciar que este año se incorporarán al concurso también los graduados, para quienes se repartirán 20.000 soles adicionales; es decir, este 2016 el Concurso Primer Paso ofrece 60.000 soles en premios. Apenas se abran, las inscripciones durarán hasta el 18 de septiembre. 

Ganador por buen clima 

La primera experiencia ganadora estuvo a cargo del emprendedor Emilio Fantozzi Freire, estudiante de Ingeniería Industrial, quien habló de su proyecto Mandü, una plataforma virtual que detecta tendencias en relación con la satisfacción laboral. Mediante programas de incentivos no monetarios personalizados, busca crear experiencias memorables que promuevan un mejor clima laboral, fortalezcan las relaciones laborales y hagan a las personas más felices y orgullosas de sus trabajos. Este proyecto obtuvo el primer lugar en el 2015.

Fantozzi se refirió a su proceso de emprendimiento, del que dijo:

“Aparte de todas las sorpresas y eventualidades, problemas y errores del día a día, es una experiencia increíble. Todos los días se aprende algo nuevo y a cada persona que me pregunta le digo que es una de las mejores decisiones que he tomado. No es fácil y tienes que esforzarte mucho, pero levantarte todas las mañanas y saber que lo que estás haciendo es por ti, para sacar adelante tu empresa, es algo que te motiva demasiado todos los días”.

Además, destacó que no solo importa el dinero que se obtiene al ganar el concurso, sino que también resultan de un valor intangible muy alto las charlas informativas que ofrece la Oficina de Emprendimiento, así como las oportunidades de networking y el asesoramiento.

De los errores se aprende 

Luego fue el turno de Stephan Vargas Schebesta, estudiante de Ingeniería de Sistemas que obtuvo el segundo puesto en el 2015 con su proyecto Presla, una aplicación web que funciona como medio para que las empresas puedan conectarse con sus clientes de manera ágil y profesional, a través de videollamadas directas en su página web.

Este emprendedor captó inmediatamente la atención de los asistentes al anunciar que tenía información muy útil para que pudieran ser los próximos ganadores, pues para él todo había empezado de forma muy distinta a los casos de éxito. Aseguró que había cometido muchos errores pero lo agradecía, pues le ayudaron a mejorar como persona y emprendedor. Asimismo, aconsejó que toda idea de negocio debía, en primer lugar, detectar un problema, “algo que les duele a las empresas o potenciales clientes”; es decir, una necesidad muy clara. A partir de ahí, afirmó que el siguiente paso consistía en construir una propuesta específica de valor, “porque mientras más específica, mayor oportunidad de llamar la atención de las empresas”.

En marcha 

Finalmente, fue el turno de Rodrigo Coquis, egresado de Ingeniería Industrial, y su ambiciosa Green Tech, ganadora del Concurso Primer Paso 2013 y ya en etapa de comercialización. Este emprendimiento se basa en tecnología para la optimización de costos operativos y reducción del impacto medioambiental de motores a combustión. El invento de Coquis consiste en un sistema de hidrógeno para vehículos que reduce el consumo de combustible y la emisión de gases contaminantes, a la vez que aumenta el período de vida útil del motor y la potencia del vehículo.

Confiado en que el ejemplo enseña, Coquis revisó paso a paso todo lo que tuvo que suceder para que su producto llegara a comercializarse hoy bajo el nombre de EcoEvol Technology. Se trata, además, de un proyecto que ha sido impulsado por triunfos en otros certámenes de financiamiento, entre ellos el Premio PQS 2015, el concurso BYCI 2014, Start Up Perú y la versión local de 1776 Challenge Cup.

Este emprendedor comentó que no querían solo ser “un mecanismo para solucionar problemas de impacto medioambiental y social a través de un producto validado en el mercado, sino ser un mecanismo para poner en valor el intelecto de las personas. Es el siguiente paso que queremos dar”.