Supply Chain Management

Uno de los retos que la logística Integral enfrenta en los mercados en desarrollo es internalizar la concepción de la cadena de suministro como una serie de eventos que se retroalimentan, lo cual está estrechamente ligado con la competitividad. Otra noción fundamental, aunque normalmente desatendida, es la que señala que los productos carecen de valor hasta que estén en las manos de los consumidores en el tiempo, el costo y lugar requerido.
Así pues, es fundamental asumir que la logística como concepto implica la administración del flujo de bienes y servicios, desde la adquisición de las materias primas o mercaderías desde su punto de origen, hasta la entrega del producto terminado en el punto de venta o consumo.
Asimismo, las nuevas reglas del juego empresarial, en las que las obsoletas prácticas de optimización de costes dejan paso al análisis de las actividades de nuestra cadena de valor, implican la necesidad de insistir en la mejora continua de nuestros procesos operativos.
En este panorama, las gerencias empiezan a entender el impacto de una gestión eficiente de la cadena, y los centros de distribución se configuran para trabajar con mayor velocidad y flexibilidad, aspectos complementados por la aceptación de fabricantes y minoristas, quienes consideran que deben compartir información para mejorar los inventarios en la cadena.